3 Joyas de la Nueva Generación de Rock Británico #01: Shame, Dry Cleaning y Horsey.

Triplete de LPs debut que sirven como presentación para lo que ya es un gran año para el rock inglés.

De izq. a derecha: Shame, Dry Cleaning y Horsey.

Hace décadas que se vaticina la muerte del rock y sin embargo nunca paran de aparecer propuestas que aportan a sus distintas corrientes o hasta crean nuevas. Ya estamos en los años ’20 y varios de los mejores discos del 2021 pertenecen a una nueva camada británica de bandas que debutan o lanzan su segundo LP. La tríada que está a la delantera es Squid, black midi y Black Country, New Road, pero no son los únicos. Al igual que Porridge Radio, Working’s Men Club, Goat Girls, Sorry, HMLTD o Sports Team; Dry Cleaning, Horsey y shame se enmarcan en ese mismo contexto de creatividad y capacidad sobresaliente. Por eso queremos presentarlos.

Por Agustín Wicki.

shame — Drunk Tank Pink [Dead Oceans]

¿Cuántas bandas gloriosas pueden salir de grupos de amigos hechos en colegios británicos? El contador no para de subir y cada vez es más necesaria una explicación de por qué, cuando la música se individualiza más cada año, estos colegios funcionan como el mejor semillero de grupos virtuosos. Este fenómeno lo ejemplifican los shame, centenniales practicamente imberbes del sur londinense.

El 15 de enero salió “Drunk Tank Pink” y se convirtió en el primer contendiente serio al disco del año, especialmente para el ámbito rockero. Una obra superadora de su debut, “Songs of Praise” (2018), en creatividad, performance y producción, pero a la vez imposible sin la experiencia que les trajo. Sus vidas tranquilas de jovenes primermundistas fueron sacudidas por el estrés de salir de gira y, aunque sin encarnar la figura de rockstar (debidamente inexistente en esta generación), ser el foco de todo. Esa alienación fue determinante para encarar su segunda obra, grabada cuando recién comenzaba la pandemia en Europa.

La crisis y el autoconocimiento van entrelazándose en este disco, mientras la instrumentación suena cañón. La mano del productor es fundamental para ese logro y el responsable es James Ford, histórico en ese rol para los Arctic Monkeys. Los shame tienen prestigio de ser brutales en vivo y “Drunk Tank Pink” se encarga de representar esa potencia. Dos guitarristas, un bajista, un baterista y un cantante, todos luciéndose al mismo tiempo en un espectáculo que hacen parecer fácil de coordinar.

Horsey — Debonair [untitled (recs)]

Los Horsey entienden una clave fundamental de lo punk que es la exageración. No se acercan a las hipérboles, pero si enfatizan las características aparantemente lineales del ciudadano británico. Si Theo McCabe está cansado se siente tan viejo como un globo de dos semanas y si se enamora no puede concebir la idea de perder el tiempo durmiendo.
Debonair” es un debut y se nota. En sus 34 minutos el grupo se esfuerza por presentar su eclecticismo estético y temático. Espasmos instrumentales se coordenan en un caos ensimismado que a su manera hacen funcionar. A su lenguaje, aplicado al punk o al rock, siempre le cabe “art” como prefijo.

Son dignos miembros de la escuela de King Krule, que es hermano menor del bajista de la banda, ha oficiado como su productor en el pasado y hasta el cierre del disco lo tiene como colaborador. El cuarteto en este primer LP exhiben cualidades codiciadas en el circuito rockero local, pero aun más muestran potencial a futuro para ser más ambiciosos y disruptivos todavía.

Dry Cleaning — New Long Leg [4AD]

No es fácil cantar sonando desganado y que quede como un estilo en vez de dar la impresión de que el vocalista odia la música, Florence Shaw tiene perfectamente calibrada esta tensión típica del post-punk que tira a lo gótico. Se toma su tiempo para decir las cosas y eso tiene al escucha atento para la próxima imágen alienada de la realidad. Es genial su sensibilidad para exponer su insensiblidad, algo que a nivel humano es una desgracia, pero al artístico es una presentación muy perspicaz de la vida bajo anti-depresivos: ‘Do everything and feel nothing’, descripción exacta que además es una referencia muy chistosa a una marca de tampones.

Después de dos EPs de 2019, este año los londinenses lanzaron su primer disco, para el cual a la cantante la acompañan bajo, guitarra y batería, más John Parish como productor, que ha cumplido ese mismo rol para, por ejemplo, PJ Harvey. Esa compañía logra una banda que aprovecha muy bien los elementos que tiene a mano para sonar bien sin sonar genérico, además de ser bien selectivo con lo que se graba. “New Long Leg” no solo deja satisfecho lo musical; hace muy difícil no empatizar o al menos acercarse a Florence gracias a esas letras en las que hablando de cosas que parecen totalmente triviales, logra decir mucho de sí.

Medio digital de difusión, análisis y crítica musical. Nos dedicamos a pensar la música que te (y nos) gusta. A cargo de Agustín W., G. Barrionuevo y Nico Rojo.

Love podcasts or audiobooks? Learn on the go with our new app.